Monday , September 25 2017

¿Qué es la epinefrina?

La epinefrina es una hormona que es químicamente idéntica a la adrenalina producida por el cuerpo en las glándulas suprarrenales, y los nombres de los dos se usan en cierta medida sin distinción.

Cuando es producida naturalmente por el cuerpo ayuda a responder con eficacia a corto plazo al estrés. También se utiliza como un medicamento para tratar:

  • el paro cardiorrespiratorio
  • el asma
  • las reacciones alérgicas

¿Qué es la epinefrina?

Es una hormona que ayuda al cuerpo a sobrellevar las amenazas percibidas. Cuando surge una amenaza por ejemplo la de daño físico, esta hormona prepara el cuerpo para mantenerse bien ya sea hacerle frente o huir de dicha amenaza con la suficiente rapidez para sobrevivir.

Esta hormona dilata las pupilas, aumenta la frecuencia cardíaca, restringe el flujo de sangre en algunas partes del cuerpo y la aumenta a los músculos,  aumenta el azúcar en la sangre.

La epinefrina puede usarse en caso de emergencia por aquellos que están sufriendo de un ataque de asma o anafilaxia, con el fin de permitir a respirar de nuevo. Anafilaxia o shock anafiláctico es cuando ocurre una reacción alérgica potencialmente mortal.

Los que tienen una alergia severa al maní por ejemplo o al veneno de abeja, por ejemplo, a menudo mantienen a una jeringa de epinefrina en la mano, por si acaso. Sólo se debe utilizar en situaciones de emergencia ya que entre sus efectos secundarios está que puede afectar al corazón.

Administración de la epinefrina

Se inyecta en la zona carnosa del muslo, y no en una vena. La inyección en las manos o los pies podría causar reducción del flujo sanguíneo a estas áreas, y no se recomienda. La epinefrina funciona tan bien para tratar las reacciones alérgicas graves al suprimir la acción del sistema inmune.

Mientras que nuestros cuerpos producen adrenalina en cantidades generalmente menores que se administran médicamente, altos niveles de estrés durante largos períodos de tiempo pueden tener un efecto muy perjudicial sobre el sistema inmunológico.

Amenazas percibidas, ya sea física o psicológica, provocan la producción de adrenalina. Las personas con estrés crónico son más propensos a la infección y la enfermedad que aquellos con niveles de estrés manejables.