Asma en los Niños

Los niños que están en edad preescolar o menores no pueden ser capaces de completar la prueba de flujo de aire, que consiste en soplar muy fuerte en un tubo.

Los bebés y niños pequeños no pueden describir cómo se sienten, por esto los padres, otros miembros de la familia y los cuidadores deben estar pendientes de los síntomas.

Definición, síntomas y tratamiento del asma en Niños

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DEL ASMA ALÉRGICO EN NIÑOS EN LA CLÍNICA

En primer lugar se realiza el diagnóstico clínico, basado en la historia clínica y donde se manifiestan los síntomas.

Además, hay que indagar en las características de las crisis y una anamnesis pediátrica general para poder hacer un diagnóstico diferencial de otras patologías respiratorias que pueden cursar con los mismos síntomas que el asma.

Cuando existe discordancia entre la historia clínica, prueba cutánea, y anticuerpos específicos, contamos con otras técnicas de laboratorio y con la prueba de provocación específica (alergeno), a la que recurrimos en pocas ocasiones.

¿Cómo se diagnostica?

En todo niño en el que se sospeche un asma bronquial hay que realizar la espirometría basal y con broncodilatador para demostrar que la obstrucción de la vía aérea es reversible (característica del asma).

Cuando el diagnóstico clínico de asma no es claro, se realiza una prueba de provocación inespecífica (con ejercicio, metacolina, etc.), con el fin de desencadenar los síntomas y poder objetivarlos.

Otras pruebas de laboratorio, como la tasa de IgE sérica (característica del paciente atópico), radiografía de tórax y senos y otras determinaciones, nos ayudan a descartar otras patologías.

Por último, un diagnóstico etiológico, dirigido a buscar la causa que desencadena los síntomas. Identificar la causa es el paso más importante para poder controlar la enfermedad.

El Doctor Said Arablin nos habla de los cuidados del asma en los niños

¿Qué tratamientos realizamos? – Como tratar el asma en Niños

El tratamiento del niño asmático se basa en tres pilares: prevención, tratamiento farmacológico y educación.

La prevención se puede hacer evitando o previniendo la sensibilización en niños de riesgo atópico, evitando la reexposición al alergeno, si es posible (animales domésticos, alimentos, etc.) o reduciendo la exposición con medidas de control ambiental.

En el tratamiento farmacológico existen tres grupos de fármacos: los que impiden que se liberen las sustancias responsables de la reacción alérgica; los que disminuyen la inflamación de la mucosa (antiinflamatorios), como los corticoides; y fármacos que disminuyen la obstrucción bronquial, como los broncodilatadores. La mayoría de estos fármacos se administran por vía inhalada, más efectiva y con menos efectos secundarios.

El tratamiento con inmunoterapia (vacunas) consiste en administrar dosis progresivamente crecientes del alergeno al que el paciente está sensibilizado para crear una tolerancia inmunológica frente al mismo.

La educación del paciente y de los padres del niño asmático es básico en la medicina clínica preventiva. Es fundamental que conozcan su enfermedad, signos y síntomas, uso de los fármacos, desencadenantes, etc.

SABER MÁS SOBRE EL ASMA ALÉRGICO EN NIÑOS

Es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas, caracterizada desde el punto de vista clínico por episodios de disnea (dificultad respiratoria), sibilancias (silbidos o pitos en el pecho) o tos, especialmente matutinos o vespertinos que desaparecen durante las remisiones.

Existe un aumento de la reactividad bronquial (hiperreactividad) de las vías aéreas frente a estímulos específicos (alergenos) o inespecíficos (ejercicio, metacolina, etc.) y que se manifiesta por una obstrucción al flujo aéreo.

El asma en la infancia es responsable de un grado importante de absentismo escolar (5-7 días escolares perdidos por niño y año), siendo además la causa mas frecuente de ingreso en los hospitales infantiles.

¿Cuáles son las causas?

Está aceptado hoy en día que la atopia (predisposición genética a producir cantidades anormales del anticuerpo IgE en respuesta a la exposición a alérgenos) es el factor más importante que predispone a la aparición del asma y se considera un factor predisponente.

Dentro de los factores etiológicos están los alergenos de interior (ácaros del polvo, alérgenos de animales domésticos y mohos) y los alérgenos de exterior (pólenes y mohos).

Entre los factores coadyuvantes se encuentran las infecciones respiratorias, la prematuridad, algunos tipos de dieta, la contaminación atmosférica y la exposición al humo del tabaco.

Entre los factores desencadenantes se encuentran los alergenos, infecciones respiratorias, el ejercicio, cambios climáticos, alimentos, aditivos y algunos fármacos.

¿Cuáles son los síntomas?

La dificultad respiratoria (disnea) de predominio espiratorio (al sacar el aire), que se acompaña de ruidos torácicos sibilantes (silbidos), opresión torácica y tos seca persistente que suele ser de predominio nocturno o vespertino, son síntomas muy sugestivos de asma, sin embargo por si mismos no son diagnósticos.

Es característico del asma la remisión de los síntomas de forma espontánea o tras tratamiento con broncodilatador. También apoya al diagnóstico de asma el hecho de una variabilidad estacional y tener antecedentes personales o familiares de atopia (enfermedad alérgica).

Referencia: Clinica Universidad

Alergias infantiles: cómo se sabe si un niño tiene asma

¿Qué tan común es el Asma en los Niños?

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia. La prevalencia del asma está aumentando. Este es también el caso de otras condiciones de alergia, incluso eczema (dermatitis atópica), la fiebre del heno (rinitis alérgica), y alergias a los alimentos. Según los últimos datos de los CDC, el asma afecta aproximadamente al 8,5% de la población pediátrica en los EE.UU., alrededor de 7 millones de niños. El asma es responsable de más ausencias escolares y más hospitalizaciones que cualquier otra enfermedad crónica en ese país.

Síntomas del asma en los niños

Los problemas respiratorios son comunes y pueden abarcar:

  • Dificultad respiratoria
  • Sensación de falta de aliento
  • Jadear
  • Dificultad para exhalar
  • Respirar más rápido de lo normal

Cuando la respiración se pone muy difícil, la piel de su pecho y cuello puede hundirse.

Otros síntomas de asma en los niños abarcan:

  • Tos que algunas veces despierta al niño por la noche; puede ser el único síntoma
  • Bolsas oscuras bajo los ojos
  • Sentirse cansado
  • Irritabilidad
  • Rigidez en el pecho
  • Sibilancias, un sonido silbante hecho al respirar que puede ser más notorio cuando el niño exhala

El tipo y patrón de los síntomas del asma de su hijo pueden variar. Pueden ocurrir con frecuencia o sólo cuando ciertos desencadenantes están presentes. Algunos niños son más propensos a tener síntomas de asma por la noche.

Causas del asma en los Niños

El asma es causado por hinchazón e inflamación en las vías respiratorias. Cuando se presenta un ataque de asma, los músculos que rodean las vías aéreas se vuelven rígidos y el revestimiento de los conductos aéreos se hincha. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar.

El asma se observa comúnmente en los niños y es una causa importante de hospitalizaciones y ausentismo escolar. El asma y las alergias a menudo se presentan juntos. La respuesta alérgica juega un papel fuerte en el asma infantil.

Los desencadenantes comunes del asma abarcan:

  • Animales (pelo o caspa)
  • Ácido acetilsalicílico (aspirina) y otros medicamentos
  • Aire frío, como cambios en el clima (con mayor frecuencia clima frío)
  • Químicos en el aire o en los alimentos
  • Polvo
  • Ejercicio
  • Moho
  • Polen
  • Emociones fuertes
  • Humo de tabaco
  • Infecciones virales, como el resfriado común

Pruebas y exámenes del asma en los niños

El médico auscultará los pulmones del niño. Los sonidos relacionados con el asma se pueden oír. Sin embargo, los sonidos pulmonares generalmente son normales entre episodios de asma.

El médico pondrá al niño a respirar dentro de un dispositivo llamado espirómetro. Estos aparatos le pueden indicar a usted y al médico cómo puede el niño exhalar el aire de los pulmones. Si las vías respiratorias están estrechas y bloqueadas debido al asma, los valores del flujo máximo caen.

Usted y su hijo aprenderán a medir el flujo máximo en la casa.

Los exámenes pueden ser:

  • Pruebas de la función pulmonar
  • Radiografía de tórax
  • Pruebas para alergias
  • Conteo de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco)

 ¿Cómo se trata el asma en los niños?

  • Los medicamentos disminuyen la inflamación, abren las vías respiratorias y hacen que la respiración sea más fácil. Puede que su niño necesite medicamentos que funcionan rápidamente durante un ataque de asma, o que funcionen con el tiempo para prevenir ataques. Los medicamentos para el asma pueden inhalarse, tomarse en pastilla o inyectarse. Asegúrese de que su niño sepa cómo usar un inhalador. Programe una cita con el médico de su niño para asegurarse de que su niño continúe usando el inhalador correctamente.
  • Las pruebas para alergias pueden revelar alergias que provocan un ataque de asma. Puede que su niño necesite de inyecciones para las alergias o medicamentos para controlar las alergias que empeoran su asma.

¿Cómo controlar el asma de mi niño?

  • Siga el plan de acción del asma (AAP, por sus siglas en inglés) que su niño recibió de su médico. El plan explica cuáles medicamentos necesita su niño y cuando cambiar las dosis si es necesario. Además explica como usted y su niño pueden monitorear síntomas y usar un medidor del flujo máximo. El medidor mide lo bien que el aire se mueve dentro y fuera de los pulmones de su niño.
  • Comparta el plan de acción del asma con los médicos de su niño. El plan de acción da instrucciones sobre lo que hacer en caso de un ataque de asma.
  • Identifique y evite los desencadenantes conocidos. Mantenga su casa libre de mascotas, polvo, ácaros, y moho.
  • Explíquele a su niño los peligros de fumar. El humo del tabaco aumenta el riesgo de que su niño tenga ataques de asma. Mantenga a su niño alejado del tabaquismo indirecto.
  • Controle las otras condiciones médicas de su niño , como alergias, obesidad y reflujo gástrico.
  • Pregunte sobre vacunas. Puede que su niño necesite de una vacuna anual para la gripe. La gripe puede empeorar el asma de su niño.

¿Cuándo debería comunicarme con el médico de mi niño?

  • Se le acaba el medicamento a su niño antes que le toque resurtir el medicamento.
  • Su niño necesita más medicamento de lo usual para controlar sus síntomas.
  • Su niño tiene dificultad para realizar sus actividades usuales debido a sus síntomas.
  • Los síntomas del niño empeoran o se despierta por las noches con más frecuencia de la usual.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de la condición o cuidado de su niño.

¿Cuándo debería buscar ayuda inmediata o llamar al 911?

  • Los números del flujo máximo del niño están más bajos de lo que deberían estar (en la zona roja de su plan para el asma).
  • Su niño tiene dificultad para hablar o para caminar debido a la falta de aliento.
  • La falta de aliento es tan severa que su niño no puede dormir o hacer sus actividades usuales.
  • La falta de aliento es igual o peor aún después de tomarse los medicamentos.
  • Los labios o uñas del niño se ponen azules o grises.
  • La piel del cuello y la caja torácica de su niño se hunden con cada respiro.

El tratamiento del Asma en los Niños

Usted y el pediatra del niño o el alergólogo deben trabajar juntos en equipo para desarrollar y llevar a cabo un plan de acción para el asma.

Este plan debe esbozar cómo:

  • Evitar los desencadenantes del asma
  • Vigilar los síntomas
  • Medir el flujo máximo
  • Tomar los medicamentos

El plan también debe decirle a usted cuándo llamar a la enfermera o al médico.

Usted también debe tener un plan de emergencia que describa qué hacer cuando el asma de su hijo se active.

Si su hijo está en la escuela, verifique que los maestros, las enfermeras escolares, los profesores de educación física y los entrenadores conozcan sobre la necesidad de su hijo de tomar el medicamento para el asma.

Averigüe qué tiene que hacer para que su hijo pueda tomar el medicamento durante las horas escolares. (Usted posiblemente necesite firmar una autorización.) Verifique que en la escuela tengan una copia del plan de acción para el asma de su hijo.

MEDICAMENTOS

Existen dos tipos básicos de medicamentos para el tratamiento del asma:

  • Medicamentos de control prolongado
  • Medicamentos de “rescate” o de alivio rápido

Los medicamentos de control prolongado se toman todos los días para prevenir síntomas de asma, incluso cuando el niño no los tiene. Algunos niños pueden necesitar más de uno de estos medicamentos.

Los tipos de medicamentos de control prolongado abarcan:

  • Esteroides inhalados (como Azmacort, Vanceril, AeroBid, Flovent): son casi la primera opción de tratamiento.
  • Inhibidores de leucotrienos (como Singulair y Accolate).
  • Broncodilatadores de acción prolongada (como Serevent) que generalmente se utilizan con esteroides inhalados.
  • Cromoglicato disódico (Intal) o nedocromilo sódico.
  • Aminofilina o teofilina (ya no se utilizan con tanta frecuencia como en el pasado).

Los medicamentos de alivio rápido o de rescate se utilizan durante un ataque. Los niños que no tienen síntomas muy a menudo (asma leve) pueden necesitar únicamente medicamentos de alivio rápido, en la medida de lo necesario. Los ejemplos de medicamentos de alivio rápido comprenden: Proventil, Ventolin, Xopenex y otros.

USAR UN INHALADOR

Muchos de los medicamentos para el asma de su hijo pueden tomarse usando un inhalador .

  • Los niños que usan un inhalador también deben emplear un dispositivo “espaciador”, el cual les ayuda a llevar el medicamento adecuadamente hasta el pulmón.
  • Si su hijo usa el inhalador en forma errónea, menos medicamento ingresa a los pulmones. Procure que el médico le muestre cómo usar un inhalador correctamente.
  • Los niños más pequeños pueden usar un nebulizador para tomar su medicamento en lugar de un inhalador. Un nebulizador convierte el medicamento para el asma en un vapor que se inhala.

ELIMINAR LOS DESENCADENANTES

Es importante saber qué cosas empeoran el asma de su hijo. Éstas se denominan “desencadenantes” del asma. Evitarlas es el primer paso para ayudarle a su hijo a sentirse mejor.

Ver también: evitar los desencadenantes del asma.

De ser posible, mantenga las mascotas fuera de la casa o al menos lejos del cuarto del niño.

Nadie debe fumar en una casa ni cerca de un niño con asma. Eliminar el humo del tabaco de la casa es lo más importante que una familia puede hacer para ayudar a un niño con asma. Fumar fuera de la casa no es suficiente, ya que los miembros de la familia y los visitantes que fuman traen residuos de tabaco dentro y sobre la ropa y los cabellos, lo cual puede desencadenar los síntomas de asma.

El hecho de mantener los niveles de humedad bajos y reparar las filtraciones puede reducir la proliferación de organismos como el moho. Mantenga la casa limpia y los alimentos en recipientes y fuera de las alcobas. Esto ayuda a reducir la posibilidad de cucarachas, las cuales pueden desencadenar ataques de asma. Las camas se pueden cubrir con fundas de poliuretano “a prueba de alergias” para reducir la exposición a los ácaros del polvo. Igualmente, se deben comprar detergentes y productos de limpieza sin aroma.

Todos estos esfuerzos pueden establecer una diferencia significativa para el niño asmático, aunque no se note de inmediato.

VIGILAR EL ASMA DE SU HIJO

Un espirómetro es un dispositivo simple que usted o su hijo pueden usar en el hogar para indicarle si se va a presentar un ataque, tal vez antes de que ocurra cualquier síntoma. Chequear el “flujo máximo” es una de las mejores maneras de controlar el asma. Puede ayudar a evitar que el asma de su hijo empeore. Los ataques de asma generalmente NO aparecen sin aviso.

Es posible que los niños menores de 5 años no sean capaces de utilizar un espirómetro lo suficientemente bien como para que las cifras sean de utilidad. Un adulto debe siempre vigilar cuidadosamente los síntomas de asma del niño. Es una buena idea comenzar a usar los espirómetros antes de los 5 años para que los niños se acostumbren a ellos.

Expectativas (pronóstico)

Con el tratamiento apropiado y un abordaje en equipo para manejar el asma, la mayoría de los niños con esta enfermedad pueden llevar una vida normal; sin embargo, el asma mal controlada puede llevar al ausentismo escolar, problemas para practicar deportes, ausentismo laboral por parte de los padres y múltiples visitas a la clínica y la sala de urgencias.

Muchas veces, los síntomas del asma ocurren con mucho menos frecuencia o desaparecen a medida que el niño crece. Sin embargo, si el asma del niño no está bien controlada, puede llevar a cambios permanentes en la actividad pulmonar.

El asma en raras ocasiones puede ser una enfermedad potencialmente mortal. Es importante que las familias trabajen de la mano con los profesionales de la salud para desarrollar un plan con el fin de brindarle al niño los cuidados apropiados.

Posibles complicaciones

Las complicaciones del asma pueden ser severas y algunas de ellas pueden abarcar:

  • Tos persistente
  • Falta de sueño debido a los síntomas nocturnos
  • Disminución de la capacidad para hacer ejercicio y tomar parte en otras actividades
  • Ausentismo escolar
  • Ausentismo de los padres en el trabajo
  • Visitas al servicio de urgencias y hospitalizaciones
  • Dificultad para respirar que requiere el uso de un respirador
  • Cambios permanentes en la función de los pulmones
  • Muerte
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