Crisis Asmatica

¿Qué es una crisis asmática? Las crisis asmáticas consisten en un aumento intensidad de la obstrucción bronquial por encima de la usual y suelen ser detectadas por un incremento en las molestias del paciente o por disminución del efecto de los medicamentos.

Con frecuencia se producen gradualmente, a lo largo de varios días, aunque pueden ser bruscas, en un lapso de minutos. La mejoría de las crisis también suele ser gradual.

Frecuentemente se observa un aumento de la reactividad bronquial durante estas exacerbaciones, la cual persiste por varias semanas.

Las crisis graves de asma son potencialmente fatales, como lo demuestra el hecho que en nuestro país fallezcan por esta causa alrededor de 200 personas cada año. Es importante tener presente que la mayoría de estas muertes son evitables, si las crisis se tratan precoz y adecuadamente.

Diferentes estudios han demostrado que las principales causas determinantes de las muertes son:

1.- La incapacidad de los pacientes para reconocer la gravedad de la obstrucción.

2.- Fallas en el equipo médico para evaluar la gravedad de los enfermos.

3.- Fallas en el tratamiento, especialmente falta de indicación precoz de corticoides.

Plan de Acción ante una Crisis de Asma para el Profesor de Educación Física

En una crisis se suman tres factores que hacen que cueste más que pase el aire:

  • La inflamación del bronquio es mayor
  • Hay una contracción de los músculos que rodean los bronquios
  • Los bronquios se obstruyen y se produce más moco

Todo esto hace que quien tiene una crisis pueda tener:

  • Dificultad para respirar y/o respiraciones más rápidas
  • Dolor u opresión en el pecho
  • Pitos o respiración silbante
  • Tos
  • Habla entrecortada: no pueden decir frases seguidas y tienen que parar para hablar
  • En las crisis más graves, color azulado en los labios o las uñas

¿Cuándo acudir al pediatra o a urgencias?

Estará mejor preparado para tomar esa decisión si lo consulta con su médico antes de que su hijo tenga un crisis grave.

Las instrucciones deben estar dentro del plan de acción para el asma. Este puede incluir las lecturas del medidor de flujo máximo o los síntomas que indican que hay que ir al médico.

Si el niño tiene edad suficiente, él también debe saber cuáles son estos signos:

  • una respiración sibilante constante
  • si su hijo usa reiteradamente medicamentos de rescate y los síntomas de las crisis no ceden después de 5 ó 10 minutos, o reaparecen  pronto
  • si hay cambios en el color de su hijo, como labios y uñas azulados o grises
  • si su hijo tiene dificultad para hablar
  • si las zonas debajo de las costillas, entre las costillas y en el cuello se retraen visiblemente con la respiración
  • si la lectura del flujo máximo de su hijo es menor del 50%.

¿Qué tengo que hacer cuando mi hijo tiene una crisis?

Como las crisis pueden ser peligrosas, se deben tratar de forma precoz con la medicación broncodilatadora que le haya dicho el pediatra.

Hay que aprender a identificar los síntomas iniciales de las crisis: tos, cansancio inusual, sueño inquieto… Estos síntomas pueden variar de unos niños a otros e incluso de unas crisis a otras.

Un medidor de flujo espiratorio máximo es un dispositivo que mide cuánto aire se exhala de los pulmones. Puede ayudar a predecir cuándo viene una crisis asmática, aunque no se pueden prevenir todas las crisis.

Tener a mano una serie de instrucciones (el plan de acción contra el asma) puede ayudar a saber cómo actuar en cada caso. El plan tiene que incluir:

  • una lista de los factores que desencadenan los síntomas en este niño y la forma de evitarlos
  • una lista de los síntomas a los que se debe estar atento y qué hacer cuando los tenga
  • los nombres y dosis de los medicamentos que hace falta tomar, con una indicación de cuándo se deben usar.

Hablar con el pediatra sobre la elaboración de ese plan escrito, que da instrucciones sobre cómo tratar los cambios en la respiración, ayudará a saber qué hacer, incluso en casos de emergencia.

Si los síntomas hacen pensar que ha comenzado una crisis:

  1. Tranquilizar al niño
  2. Mantenerlo en un  ambiente relajado
  3. Dar la medicación de rescate según el plan de acción que hemos preparado con el pediatra

Si no responde o la mejoría dura poco debe valorar ir a urgencias. Lleve una copia del plan de acción para el asma de su hijo o una nota con los nombres y las dosis de los medicamentos que toma. Esto ayudará a que la actuación en urgencias sea más eficaz.

¿Cómo sé que la crisis ha pasado?

Cuando la medicación de rescate hace su efecto, el asmático nota la mejoría de la entrada de aire disminuyendo la sensación de ahogo u opresión en el pecho, los pitos o la tos. Esta mejoría se va manteniendo de forma más prolongada durante más tiempo después de usar el broncodilatador.

Si usa un medidor de flujo máximo sus valores vuelven a estar en el área verde (su mejor valor +/- 20%)

¿Puedo prevenir las crisis?

Para un mejor control del asma de su hijo y evitar las crisis en lo posible hay 5 pasos básicos:

  1. Evitar los desencadenantes del asma
  2. Tomar la medicación preventiva de control del asma según las indicaciones del médico. Aunque su hijo esté mejor, no se debe saltar ninguna toma
  3. Colabore con el pediatra de su hijo para elaborar un plan de acción contra el asma eficaz
  4. Conocer los síntomas que anuncian un empeoramiento del asma
  5. Tenga siempre a mano, usted o su hijo, un inhalador y un espaciador. Usarlo de forma precoz si se inicia una crisis

Cuidados de Enfermería en Crisis Asmática

El cuidado de un paciente con crisis asmática aguda o estado asmático es bastante común en los cuidados intensivos.  Los profesionales sanitarios que atienden a personas con asma deben tener entre uno de sus principales objetivos la prevención de las exacerbaciones, sobre todo las más graves. Por eso resulta de vital importancia reconocer a los grupos más expuestos a padecerlas.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email